México es un país de contrastes, y esto es más claro aún al hablar de municipios. En el país existen 2,469 municipios (INEGI, 2021), entre los cuales se encuentran algunos que poseen más ingresos que muchos gobiernos estatales, pero también hay otros en los que la marginación ha prevalecido por siglos.
En este contexto, la intermunicipalidad, además de convertirse en la base de un nuevo modelo de relaciones intergubernamentales, también responde a una utilidad muy concreta, ya que representa una alternativa para solucionar muchos de los problemas de gestión a los que se enfrentan cotidianamente tanto gobiernos locales rurales como metropolitanos (Carrera, 2005).
En la zona metropolitana de Puerto Vallarta, Jalisco se localiza en el Océano Pacífico: en la Bahía de Banderas y se integra por los municipios de Puerto Vallarta, Jalisco y Bahía de Banderas, Nayarit. El dinamismo económico de Puerto Vallarta se extendió al municipio nayarita de Bahía de Balderas, conformando así una zona metropolitana de carácter interestatal, la cual tiene como vocación económica al turismo de sol y playa (Cárdenas, E., & Arellano, A. 2016).
En esta zona metropolitana se han hecho algunos esfuerzos para lograr una coordinación metropolitana más eficaz, éstos iniciaron a finales de la década de 1970, cuando el entonces presidente de México José López Portillo decretó la conformación de la Comisión de Conurbación de la Desembocadura del Río Ameca. Con ello se pretendía prever y adelantarse a los problemas que pudieran surgir en los años siguientes ocasionados por el acelerado crecimiento de la Ciudad de Puerto Vallarta (Munguía, 1997, pp. 211).
No obstante, como ya se indicó, en dicho decreto no se señalaron los recursos financieros para cumplir con el objeto estipulado ni un marco legal que lo acompañará (Cárdenas, E., & Arellano, A. 2016).
El acceso para la obtención y ejercicio de los fondos metropolitanos se encuentra en una etapa incipiente, pues en los últimos cinco años esta área urbana ha recibido más de 219 millones, los cuales se han invertido en la edificación de obras viales en el puente sobre el río Ameca “confederaciones” vía alterna que permitirá contar con un segundo paso entre el estado de Jalisco hacia el estado de Nayarit y viceversa y los acceso viales al puente (Cárdenas, E., & Arellano, A. 2016).
La población más desprotegida de esta urbe no ha sido beneficiada, aunque en el estudio que realizan la Secretaría de Gobernación y el Instituto Nacional para el Federalismo y el Desarrollo Municipal califican al municipio, Bahía de Banderas, como un caso exitoso del aprovechamiento de los fondos metropolitanos (SEGOB-INAFED, 2010, pp. 86).
La edificación de infraestructura en las ciudades turísticas de sol y playa se tiende a favorecer las zonas que son exclusivas para el turista. Esto reafirma la segregación sociespacial que se vive en estos territorios
Referencias:
Cárdenas, E., & Arellano, A. (2016). Los Fondos Metropolitanos en tres áreas urbanas: Guadalajara, Ocotlán y Puerto Vallarta. Universidad Autónoma del Estado de México.
Carrera. (2005). La intermunicipalización en México: una estrategia para el desarrollo de relaciones intergubernamenales más equilibradas. X congreso Internacional del CLAD sobre la reforma del Estado y de la Administración Pública.
México. (2021). Catálogo Único de Claves de Áreas Geoestadísticas Estatales, Municipales y Localidades. INEGI. https://www.inegi.org.mx/app/ageeml/


