miércoles, 27 de enero de 2021

La intermunicipalidad como promotora del crecimiento económico. Fundamentos teóricos

    No cabe duda de que los municipios en México desempeñan un papel fundamental en la vida de las personas, las decisiones que se toman desde esta esfera gubernamental impactan de manera directa en la vida diaria de los individuos. 

Su importancia como gobiernos locales la podemos ver reflejada en múltiples ámbitos de la vida común, como el político, el social, el económico, el cultural entre otros. Pero en esta ocasión hablaremos un poco de la necesidad municipal de participar en todas aquellas actividades que incentiven el crecimiento económico de sus territorios. 

Recordemos que el desarrollo de un país va de la mano de la competitividad, por lo cual, hay que recurrir a la acción mancomunada de los municipios. Pero será acaso que cualquier municipio puede participar en la generación de riqueza o bien, cómo pueden ser promotores del desarrollo económico local y regional cuando no se han resuelto algunos problemas básicos relacionados con la prestación de servicio públicos de calidad. 

Algunas soluciones inmediatas de las que ya hemos hablado en este espacio consisten en la asociación de municipios vecinos o intermunicipalidad como un instrumento jurídico que permite la cooperación entre gobiernos que no logran satisfacer necesidades similares, incentivando paralelamente, la corresponsabilidad y el fortalecimiento de la cohesión social entre comunidades o poblaciones que literalmente están divididos por una calle, una avenida o un camellón (Ruiz, 2015).

Ser promotores del desarrollo económico les exige perfeccionar sus propias capacidades de gestión y comprender que el asociacionismo puede ser precisamente la mejor fórmula para gestionar correctamente sus territorios, empero, esto incluye adquirir derechos y responsabilidades, así como trabajar con presupuestos independientes, pero parcialmente compartidos.

Los municipios necesitan asociarse cuando su capacidad instalada es insuficiente, y, por lo tanto, necesitan de un marco jurídico que regule y establezca las funciones de cada actor participante en la asociación, pero también necesitan determinar las vocaciones territoriales del municipio, es decir, estar conscientes de su tamaño, volumen de recursos, beneficios geográficos y desarrollo institucional.

Aunado a lo anterior, la existencia de la intermunicipalidad necesita de tres puntos esenciales (Ruiz, 2015):

a)    Proyectos en común;

b)    Una voluntad política en común y;

c)     Una formalización de la cooperación adoptada conjuntamente.

Todo lo que hemos mencionado permite no a un municipio, sino a un conjunto de ellos, posicionarse como promotores del desarrollo económico regional, bien lo dicen, la unión hace la fuerza, y ésta debe de estar fundamentada en los principios de solidaridad, colectividad, corresponsabilidad y coparticipación en los asuntos públicos de carácter económicos, político y social.

 

 

Referencias

Ruiz, L. A. (2015). La intermunicipalidad: forma superior de cooperación municipal. En A. Miranda, Desarrollo Municipal (págs. 245-264). Estado de México: UAEM.

 

 

 

 

La marginación y la localización geográfica en el asociacionismo municipal en Oaxaca, México.

            Quizás uno de lo mayores problemas, pero a la par incentivos para el asociacionismo municipal sean los altos niveles de marginación y la localización geográfica. Aspecto que no veremos en las zonas metropolitanas de las grandes ciudades en donde el acceso a las localidades está muy bien delimitada y equipada incluso con infraestructura urbana que permite la movilidad colectiva de una jurisdicción política a otra.

Pero que pasa con las comunidades que no pertenece a las zonas metropolitanas, que aún siendo parte del mismo municipio están alejadas geográficamente unas de otras, y si a esto le agregamos la marginación social como particularidad común de las comunidades que viven en zonas montañosas o en las sierras, es decir, que son del tipo rural, tendremos entonces una fórmula bastante compleja y difícil de resolver.

¿cómo lograr el asociacionismo municipal cuando las propias comunidades no logran cooperar entre sí? Más allá de aspectos culturales y de divisionismo social por usos y costumbres, impera en aquellos territorios una dificultad geográfica que escapa de las gestiones municipales, de sus recursos y buena voluntad (Rodríguez & Tuirán, 2006).

Es claro que antes de inferir el asociacionismo municipal, quizás en aquellas localidades haya que pensar en un esquema de asociacionismo intercomunitario, porque la realidad exige adaptar los mecanismos propuestos por el marco jurídico (Ruiz, 2015).

La marginación o la exclusión social, pone en desventaja no solo a las comunidades sino a las propias municipalidades, que debido a las condiciones económicas, territoriales e incluso profesionales, no es posible establecer convenios exitosos de asociacionismo municipal.

En estos casos, la participación de los consejos comunitarios permitiría lograr la armonía política y social necesaria para unir esfuerzos en virtud de procurar la prestación de bienes y servicios básicos a cada comunidad a pesar de la ubicación geográfica o condición social.

Pero más importante aún, lo que se tiene que hacer es brindarles la información suficiente a cada consejo o comité comunitario sobre las posibilidades jurídicas, los beneficios sociales y las fuentes de financiamiento que podrían utilizar a su favor para mejorar sus propias condiciones de vida y elevar la calidad de esta misma (Zepeda & Bravo, 2016).

Por lo tanto, hay que evitar el sesgo de información, hay que asesorar a esas comunidades, hay que reconocer que, aun siendo el mismo país, los modelos de asociación que tuvieron éxito en otra municipalidad aún siendo del tipo rural, no funcionaran de la misma manera en otros contextos.

¡Esa es la clave, comprender que no hay fórmulas únicas ni universales en los procesos sociales!

 

 Referencias

Rodríguez, E. O., & Tuirán, R. (2006). “La cooperación intermunicipal en México. Barreras e incentivos en la probabilidad de cooperar. En A. Centro de Investigación y Docencia Económicas, Gestión y política pública (págs. 393-409). México: CIDE. Obtenido de https://www.researchgate.net/publication/235626388_La_cooperacion_intermunicipal_en_Mexico_Barreras_e_incentivos_en_la_probabilidad_de_cooperar

Ruiz, L. A. (2015). La intermunicipalidad: forma superior de cooperación municipal. En A. Miranda, Desarrollo Municipal (págs. 245-264). Estado de México: UAEM.

Zepeda, E. G., & Bravo, R. S. (diciembre de 2016). Prácticas Comunitarias como Patrimonio Cultural Inmaterial: Tres Casos de Comunidades en Oaxaca, México. ([. U. Sur, Ed.) UNSIS, 4(9), 41-50. Obtenido de Miahuatlán de Porfirio Díaz: http://www.unsis.edu.mx/revista/doc/vol3num9/A5_Practicas_Comunitarias.pdf