Está claro qué es el asociacionismo, depende en gran parte de la voluntad de los municipios, hay barreras u obstáculos que deben de ser superados para lograr eficiencia en la prestación de servicios, pero también eficiencia económica de tal forma que cada territorio ofrezca los incentivos suficientes a los actores económicos en virtud de formar conglomerados económicos o economías de escala que promuevan el desarrollo regional (Menard & Shirley, 2008).
En ambos casos, los municipios siempre van a necesitar ayuda para lograr este tipo de objetivos, ya sea por cuestiones de financiamiento, porque la ley lo exige o bien, porque no tienen las capacidades suficientes para hacerlo por ellos mismos (Rodríguez & Tuirán, 2006).
En este tenor, el papel de los gobiernos estatales es fundamental no solamente por cuestiones legales sino presupuestales porque debido a aspectos estructurales que acentúan el centralismo y determinan el comportamiento económico y fiscal de los gobiernos locales, estos se han hecho dependientes de los fondos y subsidios del gobierno federal.
Los gobiernos estatales adquieren
gran importancia cuando se
tratan proyectos de desarrollo regional, de grandes obras que requieren no
solamente grandes inversiones sino de muchos aliados, y para tal fin, los
gobiernos municipales y el sector empresarial son actores clave para la
armonización de funciones, financiamiento y legalidad (Ruiz, 2015).
Cada gobierno estatal debe de conocer el paisaje de su entidad, debe de identificar territorios fértiles para la inversión, tienen que promocionar a sus municipios y promover un clima de confianza que le permita al sector productivo decantarse por esos espacios; ese es su papel como gobierno subnacional.
Ahora bien, no nos quedemos con la idea de que el gobierno se refiere únicamente a aquel que representa al titular del ejecutivo estatal, hablar de gobierno también involucra a los otros dos poderes estatales, al legislativo y el judicial.
Debemos de considerar que los tres en su conjunto tiene la obligación de promover el asociacionismo municipal en aquellas zonas en donde se tenga conocimiento de que hay deficiencias administrativas en la prestación de bienes y servicios públicos, y la manera formal de saberlo es a través de aquellos que, con base en la elección popular, cargan con la responsabilidad de velar por el interés colectivo.
Por lo tanto, el papel de los gobiernos estatales en la
intermunicipalidad permitirá no solo destacar la importancia que tienen el
desarrollo de los estados, las regiones y los municipios en los índices de
productividad nacional, sino promover prácticas de gobierno enfocadas en
replantear los viejos dilemas de la gestión municipal y su ineficiencia en la
prestación de servicios públicos de calidad y el continuo compromiso del
gobierno subnacional por participar en los asuntos públicos locales.
Referencias
Menard, C., & Shirley, M. (2008). Introduction. En Handbook of New Institutional Economics (págs. 1-18). Germany: Springer.
Rodríguez, E. O., & Tuirán, R. (2006). “La cooperación intermunicipal en México. Barreras e incentivos en la probabilidad de cooperar. En A. Centro de Investigación y Docencia Económicas, Gestión y política pública (págs. 393-409). México: CIDE. Obtenido de https://www.researchgate.net/publication/235626388_La_cooperacion_intermunicipal_en_Mexico_Barreras_e_incentivos_en_la_probabilidad_de_cooperar
Ruiz, L. A. (2015). La intermunicipalidad: forma superior de cooperación municipal. En A. Miranda, Desarrollo Municipal (págs. 245-264). Estado de México: UAEM.
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