viernes, 29 de enero de 2021

Intermunicipalismo como respuesta al combate de la pobreza

    
        El Estado mexicano contemporáneo, formalmente federal, fue diseñado con un matiz centralista tanto política como económicamente. Esta característica centralista ha producido graves desequilibrios regionales, una desigualdad en la distribución de la riqueza; y bajos niveles de eficiencia y eficacia para asegurar el desarrollo social y económico sostenido (Carrera, 2005). 
 
Los gobiernos locales, enfrenados a una circunstancia de expansión y crecimiento de la pobreza, sin contar con recursos suficientes y sin un marco jurídico-institucional adecuado, han permanecido como meros ejecutores de políticas que se diseñan y se definen desde el gobierno federal y se canalizan al nivel de las entidades federativas (Carrera, 2005). 
 

La intermunicipalidad, el ascociacionismo municipal, el consorcio municipal o incluso la mancomunidad, son un mecanismo de cooperación que tiene como base el trabajo coordinado de varios gobiernos locales con el fin de atender un objetivo común (Carrera, 2016). 

 
Más allá de la conceptualización de las intermunicipalidades, es importante señalar que el ejercicio de unir esfuerzos para la solución de uno o varios problemas públicos es una estrategia que puede ser exitosa y nos permite luchar contra la pobreza (Ochoa, 2017). 


Fuente: google (2021). Colonia Independencia y otras la Sierra Madre Oriental

 

La formación de una asociación de municipios puede tener el objetivo de combate a la pobreza, el caso de una zona metropolitana como lo es Monterrey junto con Apodaca, Cadereyta, García, San Pedro Garza García, Escobedo, Juárez, Monterrey, Salinas Victoria, San Nicolás de los Garza, Santa Catarina y Santiago la lucha contra la pobreza no es homogénea en los municipios, y la necesidad de una intermunicipalidad en esta región para este objetivo lo hace necesario. 
 

Fuente: Google, (2021). Zona Metropolitana de Monterrey 

 

Los recursos insuficientes y la poca focalización por parte del gobierno federal en zonas urbanas hacen que se segregue la pobreza en estas regiones. Por ello la importancia de los municipios de unir esfuerzos y programas metropolitanos (intermunicipalismo metropolitano) para combatir juntos la pandemia de la pobreza. 
 

El ramo 33, que en cuestión de combate a la pobreza, como vemos en la tabla 1,  busca la nivelación del terreno para el desarrollo de capacidades. Cuenta con la característica de redistribuir  recursos a los municipios “de manera inversamente proporcional a su desarrollo económico (Arellanes, 2011). 

 

Tabla 1. Aportaciones por estado en el ramo 33, en el 2019

Fuente: elaboración propia, con datos del INEGI, 2019.

El intermunicipalismo como solución para unirlos recursos de los municipios de la Zona Metropolitana de Monterrey cobra sentido para maximizar los beneficios de los objetivos y las metas planteadas en múltiples rubros.
 


Referencias

Arellanes, A. (2011). Una solución a la paradoja de las aportaciones federales para los municipios (ramo 33 municipal). Tesis de maestría.  Centro de Investigación y Docencia Económicas, A.C. 

Carrera. (2005). La intermunicipalización en México: una estrategia para el desarrollo de relaciones intergubernamenales más equilibradas. X congreso Internacional del CLAD sobre la reforma del Estado y de la Administración Pública. 
 
Carrera, A. (2016). Intermunicipalidades para la gestión de servicios públicos en las ciudades mexicanas. XXI Congreso Internacional del CLAD sobre la Reforma del Estado y de la Administración Pública.
 
Ochoa, V. (2017). La asociación intermunicipal como estrategia para la provisión de servicios públicos de calidad y la generación de economías a escala. Instituto Politécnico Nacional. 

 

 

 

El asociacionismo y el papel de los gobiernos estatales en México

        Está claro qué es el asociacionismo, depende en gran parte de la voluntad de los municipios, hay barreras u obstáculos que deben de ser superados para lograr eficiencia en la prestación de servicios, pero también eficiencia económica de tal forma que cada territorio ofrezca los incentivos suficientes a los actores económicos en virtud de formar conglomerados económicos o economías de escala que promuevan el desarrollo regional (Menard & Shirley, 2008).

En ambos casos, los municipios siempre van a necesitar ayuda para lograr este tipo de objetivos, ya sea por cuestiones de financiamiento, porque la ley lo exige o bien, porque no tienen las capacidades suficientes para hacerlo por ellos mismos (Rodríguez & Tuirán, 2006).

En este tenor, el papel de los gobiernos estatales es fundamental no solamente por cuestiones legales sino presupuestales porque debido a aspectos estructurales que acentúan el centralismo y determinan el comportamiento económico y fiscal de los gobiernos locales, estos se han hecho dependientes de los fondos y subsidios del gobierno federal.

Los gobiernos estatales adquieren gran importancia cuando se tratan proyectos de desarrollo regional, de grandes obras que requieren no solamente grandes inversiones sino de muchos aliados, y para tal fin, los gobiernos municipales y el sector empresarial son actores clave para la armonización de funciones, financiamiento y legalidad (Ruiz, 2015).

Cada gobierno estatal debe de conocer el paisaje de su entidad, debe de identificar territorios fértiles para la inversión, tienen que promocionar a sus municipios y promover un clima de confianza que le permita al sector productivo decantarse por esos espacios; ese es su papel como gobierno subnacional.

Ahora bien, no nos quedemos con la idea de que el gobierno se refiere únicamente a aquel que representa al titular del ejecutivo estatal, hablar de gobierno también involucra a los otros dos poderes estatales, al legislativo y el judicial.

 

Debemos de considerar que los tres en su conjunto tiene la obligación de promover el asociacionismo municipal en aquellas zonas en donde se tenga conocimiento de que hay deficiencias administrativas en la prestación de bienes y servicios públicos, y la manera formal de saberlo es a través de aquellos que, con base en la elección popular, cargan con la responsabilidad de velar por el interés colectivo.

Por lo tanto, el papel de los gobiernos estatales en la intermunicipalidad permitirá no solo destacar la importancia que tienen el desarrollo de los estados, las regiones y los municipios en los índices de productividad nacional, sino promover prácticas de gobierno enfocadas en replantear los viejos dilemas de la gestión municipal y su ineficiencia en la prestación de servicios públicos de calidad y el continuo compromiso del gobierno subnacional por participar en los asuntos públicos locales.

 

Referencias

Menard, C., & Shirley, M. (2008). Introduction. En Handbook of New Institutional Economics (págs. 1-18). Germany: Springer.

Rodríguez, E. O., & Tuirán, R. (2006). “La cooperación intermunicipal en México. Barreras e incentivos en la probabilidad de cooperar. En A. Centro de Investigación y Docencia Económicas, Gestión y política pública (págs. 393-409). México: CIDE. Obtenido de https://www.researchgate.net/publication/235626388_La_cooperacion_intermunicipal_en_Mexico_Barreras_e_incentivos_en_la_probabilidad_de_cooperar

Ruiz, L. A. (2015). La intermunicipalidad: forma superior de cooperación municipal. En A. Miranda, Desarrollo Municipal (págs. 245-264). Estado de México: UAEM.